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viernes, 14 de diciembre de 2012

Pasarla bien con el ex

La expareja, un asunto casi siempre difícil. La cosa empeora cuando hay hijos entre medio. Sin embargo, con la cordialidad, el respeto y un límite adecuado, es suficiente para mantener una relación, indica Susanne Hansen, psicoterapeuta, experta en parejas de Potenciar Humano.

Respeto y una distancia saludable. Además, subraya el respeto como un factor fundamental para manejar esta situación, ya que si no se cuenta con este valor es probable que cuando se tenga contactos con el excónyuge se puedan ocasionar malos entendidos, y la situación empeora cuando una de las personas o las dos tienen una pareja actual.

Cordialidad y sin pendientes. Así también, la profesional señala que la cordialidad es importante, no se tiene que tratar de evitar, ni dejar de saludar, pero eluda mantener conversaciones innecesarias. "Más que el tiempo que hable, lo que cuenta son las energías y la intencionalidad que se mueve dentro de la persona, para ello es importante hablar con sobriedad. "Tome en cuenta que solo el 20% de lo que comunicamos son palabras y el resto es comunicación no verbal, decir que comunicamos con los movimientos, mirada, gestos", indica la profesional. Hansen enfatiza también en el papel de la nueva pareja, y señala que en estos casos "se debe dar su lugar a la expareja como padre o madre y dejar claro esto con la actual pareja", señala. "Se trata de evitar el conflicto y mantener la armonía", indica la especialista.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Danny Devito se reconcilia con su esposa

Dos meses pasaron desde que Danny DeVito y su esposa, la actriz Rhea Perlman, anunciaran el fin de su matrimonio luego de 30 años. Sin embargo, poco después se les vio juntos, como en un intento de arreglar la situación; el culpable del encuentro sería Michael Douglas. Según Radar Online, fue el actor y amigo de DeVito quien lo convenció de trabajar en su matrimonio. Emol.com refiere que cuando Michael supo que Danny y Rhea se estaban separando, le dijo a Danny que estaba cometiendo un gran error y que nunca podría encontrar otra mujer como ella.

lunes, 10 de diciembre de 2012

CUERNOS, LA RUTA DEL PERDÓN

Fueron la pareja más mediática del mundo de la farándula y lo que comenzó como un romance de película se tornó en una cinta de terror. Robert Pattinson y Kristen Stewart, protagonistas de la saga Crepúsculo, enamoraron dentro y fuera de la pantalla grande, y cuando la sombra de la infidelidad acechó al famoso vampiro a este le tocó transitar el doloroso camino del perdón, el mismo que supo recorrer ante la mirada atenta de sus seguidores.

Se tomó su tiempo, pero dejó de lado su ego y perdonó el desliz de Stewart con el director de Blancanieves y la leyenda del cazador, Rupert Sanders, lo que trajo a la mesa del debate la pregunta ¿los hombres pueden perdonar y bancarse los ‘cachos’?

Socialmente para el hombre es más difícil tolerar la infidelidad dicen los expertos.

Un colega de trabajo acudió a a la socióloga Roxana Melgar para pedirle consejo, pues su pareja lo había abandonado y él estaba dispuesto a perdonarla, a pesar de que su familia y el entorno social lo presionaban para no hacerlo.

El hombre engañado de esta historia se preguntó: ¿realmente la amo? Cuando se dio cuenta de que la respuesta era afirmativa, se jugó su última carta y retomó su relación. Eso sí, no volvió por su trabajo ni frecuentó el círculo social al que estaba acostumbrado.

Pero eso no fue lo que le pasó al seductor vampiro de Crespúsculo, porque se trata de un famoso y no de un hombre común y silvestre. “A él le conviene adoptar el rol de víctima, porque perdonó y ganó simpatía, quedando de buena gente”, explicó el sicólogo y terapeuta sexual Hugo Velarde.

Pero, ya saliéndonos del mundo de la ficción y más concretamente en nuestra sociedad, las relaciones hombre-mujer han ido cambiando. Ahora ellas también tienen las mismas tentaciones que los varones, ya no están encerradas en sus casas criando a los hijos, salen a la calle, tienen un trabajo y colegas que las pueden estar ‘merodeando’.
“El dolor por los cuernos se debe al estigma social, por el hecho de que todavía se considera que es normal que él se la haga a que ella lo traicione”, dijo Velarde, que asegura que el éxito para superar la infidelidad está en que la persona que perdona asuma las consecuencias de ese perdón. El dilema no se resuelve con solo decir te perdono, hay que pensar bien cómo manejar el recuerdo de esa infidelidad.

Porque si se recuerda todo el tiempo ese desliz y se trata de controlar a la pareja el efecto será contraproducente.
Medir los pasos, revisar el celular y caer en una serie de situaciones de constante sospecha volverá agobiante la relación.

El estigma de ‘loca’ y el de ‘cornudo’
Los especialistas coinciden en señalar que en nuestro medio las mujeres tienen mucho más cuidado cuando son infieles porque temen ser etiquetadas en una sociedad, como la boliviana, que todavía es conservadora. Todo lo contrario pasa con los hombres que son los primeros en alardear entre sus amigos que están teniendo una nueva conquista, pero cuando llega la sombra de la infidelidad ambos, otra vez, actúan totalmente opuesto. Ellas lo callan y no comparten sus intimidades ni con sus mejores amigas, mientras que ellos corren donde los amigos a hablar sobre lo que sospechan que está pasando porque se consideran una víctima. Y si después vuelven con su mujer tienen vergüenza de mostrarse en público por la etiqueta de ‘pocholo’. Al final, o la esposa recupera el lugar que tenía o la pareja termina saliendo del círculo social que frecuentaba.

El tortuoso camino del perdón
Es supercomplicado perdonar.
La sicóloga Ruth Pareja hace una analogía: “Una relación es como escribir de a poco en un papel todos los días, si algo lo mancha nunca más será igual, pero podés rescribir la historia sobre otro papel donde debés hacer borrón y cuenta nueva”. Después de aceptar la infidelidad, viene el proceso de duelo y al final aprendés a vivir de nuevo con esa persona, volvés a establecer vínculos o das por terminado todo.
Para Velarde perdonar depende de ¿cuántas veces ha sucedido la infidelidad? Si se trata de la primera caída es más factible que lo puedan superar, pero, si es una de muchas, no hay remedio. La víctima está siendo parte del problema, porque no quiere abrir los ojos a la realidad.
Otro aspecto importante son los parámetros sobre los que se fundamentó la pareja: qué pensaban ambos sobre la fidelidad como valor y qué tan claramente especificaron ese tema. Pero lo más importante de todo es cómo afrontan la infidelidad. En esas situaciones hay que hablarlo de una vez y muy claro.
Sobre el perdón, también hay que reparar en quién y cómo es aquella persona a la que le va a tocar el papel de verdugo o liberador, pues mucho depende de la formación de esa persona. No será el mismo veredicto si se trata de alguien mayor y tradicional con valores muy distintos a los de alguien joven y muy liberal, como bien lo recalcó la socióloga Roxana Melgar.

Enfrentar el fantasma de la inseguridad
Primero hay que analizar friamente los hechos. Si se volvió a repetir la infidelidad o si es que solo fue una vez. El mejor ejercicio es buscar evidencias reales y discutir racionalmente consigo mismo por qué se está inseguro, pero si esto no da resultado hay que acudir a terapia.
Se puede lograr superar la inseguridad en unas cuantas sesiones para convencerse de que te pasó una vez y que no necesariamente se va a repetir. Velarde alerta que si no hay amor de por medio, no hay terapia que valga.
“La infidelidad es un problema de dos”, resalta la sicóloga Ruth Pareja, y para lidiar con ella hay que sentarse a hablar para saber si a ambos les interesa restablecer la relación. Buscar ayuda profesional es importante, pues muchas veces no lo pueden resolver solos y buscar consejo de los amigos no es suficiente ni lo más adecuado para ambos.

Los otros involucrados
Lo primero que la pareja debe tener bien definido es si van a volver o no. Desde ahí se empieza a involucrar a los otros miembros de la familia; primero los hijos (que son los más afectados) y luego a los otros integrantes como los suegros, cuñados, etc. Cuando hay una ruptura en la relación los hijos también entran en un esquema de inseguridad, en especial los adolescentes, que están siempre vigilantes de la relación. “Hay veces en que los padres les cuentan sobre la infidelidad de la pareja y los hacen cargar con esto, tremendo error”, explicó Pareja.

Casos y cosas de la vida real
María Fernanda (40) le pidió tiempo a su esposo y lo convenció de salirse de la casa. Le dijo que había conocido a otro hombre que le atraía mucho y que estaba confundida respecto a sus sentimientos. Acto seguido, el hombre entró en una etapa de negación, no entendía por qué había pasado todo aquello y empezó a relacionarse con muchas mujeres, pero en todos sus intentos no encontró una persona que lo satisfaga en las relaciones sexuales. Al final, ella lo volvió a buscar y él la aceptó, volvieron pero ya no se animan a vivir juntos y, definitivamente, ambos sienten que la relación no es la misma de antes. Ahora los dos están en terapia y solo el tiempo dirá cómo termina su historia.
El médico sexólogo Herland Roca es más optimista. Aseguró que conoce muchas personas que han sido infieles y han vuelto después. Ahora viven mucho mejor. “Si hay el perdón total se puede superar la infidelidad”. Pone como ejemplo, un caso que le tocó atender. Una pareja se desintegró y después de ocho años de separados se volvieron a ver en una fiesta de cumpleaños y se enamoraron de nuevo. Ahora están felices de la vida.

La importancia de lo sexual
Para Roca, una de las principales causas de infidelidad es la falta de satisfacción sexual. “No hay infidelidad por falta de plata, hay gente que abandona fortunas por un don nadie que les da satisfacción sexual. Me atrevería a decir que en mi consulta el 80 % de las infidelidades son por esa causa”.
Y si se está en el proceso de recomponer la relación después de un desliz no hay que permitir que la mente haga estragos en la cama. “Si yo pienso cómo fue el sexo de mi pareja con esa otra persona me estoy bloqueando y la relación no podrá volver a su cauce normal”, alertó Velarde.

El reto de recorrer la vida como cómplices y amantes
Una mujer puede ser infiel por muchas causas, pero las más frecuentes tienen su raíz en la falta de libertad, carencia de amor y la monotonía, dicen los expertos (ver cuadro a la derecha).
Días previos al gran escándalo que se suscitó por la infidelidad de Kristen Steward, ella había confesado en una entrevista que su vida era muy predecible, que ya estaba cansada de hacer siempre lo mismo y que sentía que le faltaba una gran dosis de emoción. ¡Y vaya que la tuvo después!
Si con esta pareja con fama, belleza y dinero la infidelidad hizo de las suyas, los especialistas indican que nadie está libre de que le ocurra algo parecido, pero que lo importante es cómo afrontar esa crisis y si sentís que la situación se escapa de tus manos, lo mejor es que se recurra a la ayuda de un terapeuta. Es importante no sentir vergüenza y recurrir a un profesional. Es mejor reconocer que el problema te ha superado a negarlo y dejar que el problema crezca sin medida.
La vida diaria es de por sí un reto para la pareja, con altos y bajos, pero la meta es recorrerla como cómplices y amantes.

TRABAJO DE DETECTIVES PARA PESCAR A UN INFIEL

De un tiempo a esta parte el trabajo para los investigadores privados se ha ido popularizando entre hombres y mujeres que requieren sus servicios de espionaje y estos facilitan el tiro de gracia que se necesita para descubrir a un infiel.

Los avisos clasificados que se ofrecen garantizan discreción y un trabajo garantizado. Uno de estos detectives que prefirió el anonimato dijo que de todos los casos que le ha tocado atender en la última década, un 60% de infieles son hombres y curiosamente, la mayoría tenían entre 50 y 70 años. “A esa edad el hombre entra en crisis porque se
siente viejo y quiere recuperar el tiempo perdido, además porque a esas alturas ya está más sólido en lo económico y se puede permitir tener otras mujeres”, afirmó el investigador.

Asegura que la experiencia le ha demostrado que las parejas se recuperan del sacudón de la infidelidad si esta es reciente. Cuando la relación prohibida tiene larga data es más difícil el proceso del perdón.

Él y sus colegas comprueban una infidelidad en cuestión de 15 a 60 días y su tarifa va de $us 300 a $us 1.000.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Infidelidad femenina ¿Es diferente?

U na de las cosas más difíciles de superar en una pareja, es cuando se presenta un problema de infidelidad. Y es que mucho se habla de los hombres infieles, ¿pero sucede o no lo mismo cuando ellas son las que engañan a sus parejas?
Estadísticas dicen que las mujeres engañan igual que los hombres, casi la mitad (una cifra similar a la masculina). En un artículo que se publica en terra.com, la doctora Mirna García, jefa de la carrera de Psicología en la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza (FES) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que es diferente cuando el hombre es el engañado. “La infidelidad masculina es socialmente aceptada, pero la de la mujer siempre es castigada y por lo general termina con la ruptura de la pareja. Es una cuestión cultural”.

Las diferencias. Ian Kerner, especialista en sexualidad y relaciones de pareja, afirma en un artículo en CNN que es aún más grave cuando la infidelidad se da por parte de la mujer, ya que muchos hombres que se han visto involucrados en este problema afirman tener un matrimonio feliz y una vida sexual plena con su pareja. Por su parte, en las mujeres para que haya una relación física con un hombre, comúnmente debe de haber un sentimiento previo, que no necesariamente es amor, pero sí es cuestión más de emociones que de oportunidad, afirma Ian Kerner. Además, cuando una mujer es infiel, es porque generalmente, ya no hay mucho qué hacer con su relación, y suele significar un punto y aparte en vida de pareja.

Ellos, más lastimados. Ahora, una de las primeras emociones que invaden al hombre que enfrenta una infidelidad es el enojo. Luego viene una depresión y una baja en la autoestima, que si no se resuelven pueden traer consecuencias negativas. “El engaño provoca que el hombre se sienta traicionado y ofendido, por lo que comúnmente decidirá terminar esa relación”, apunta la doctora García.

Otro aspecto que lastima es saber que la pareja ha establecido un vínculo afectivo con alguien más. “Esto es devastador para ellos por la cultura patriarcal y machista, lo percibe como una burla, es un golpe a su autoestima y socialmente se cuestiona su hombría, se le compadece o se piensa que es tonto porque lo engañaron”. En casos extremos, pueden reaccionar con violencia cuando el enojo se convierte en agresión. Estas emociones negativas deben trabajarse a nivel interno o con ayuda profesional si es necesario, para sanar la herida y volver a empezar con apertura y disposición.

Buscar solución. Algunos de los motivos de la infidelidad femenina son parecidos a los de la infidelidad masculina. Una persona, sin importar su género, busca en un tercero lo que no encuentra o ha perdido con la pareja con la que tiene establecida una relación. Sin embargo, sean las razones que sean, una infidelidad ya sea por parte de la mujer o del hombre, siempre serán dañinas para una relación de pareja, y se puede llegar a perder el todo por el nada, llámese matrimonio o noviazgo, por eso, para evitar caer en esta problemática es siempre importante que haya honestidad, confianza para que así, se genere una buena comunicación entre los dos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

La Navidad con padres separados

L a Navidad es una fiesta de paz, amor y unión familiar. Pero, lamentablemente, para algunas familias de parejas separadas con hijos estas fechas son un conflicto. Dicha situación implica que los hijos tendrán que pasar parte del tiempo con solo uno de ellos. "Es fundamental que los niños disfruten estas fechas tanto con el padre como con la madre, para que sientan el cariño de ambos. Lo ideal sería que la Navidad se celebre de manera conjunta", señala la psicóloga Ninoska Romero.

Programar y consensuar los festejos. La profesional señala que es bastante comprensible que para los padres resulte muy difícil aceptar pasar las festividades importantes sin los hijos, debido a la carga emotiva que estos tienen, pero se debe considerar que la estabilidad afectiva de los niños está primero. Cualquier decisión que se tome debe ser consensuada por el bien de todos, ya que el mejor regalo que un niño o un adolescente puede recibir es una Navidad feliz, sin disgustos y en un ambiente agradable para todos.

Sin embargo, Romero resalta que se debe evitar la lucha por los niños poniéndolos en la incómoda situación de elegir a quién prefieren, ya que esto les genera un conflicto de lealtades totalmente injusto e innecesario. Así también, no se debe entrar en la lucha de quién hace los mejores regalos, ya que se corre el riesgo de condicionar a los niños a que pasen más tiempo con el padre que le ofrece más y así, sin darnos cuenta, los convertimos en niños manipuladores, materialistas e interesados. "Es recomendable llegar a un acuerdo previo con la expareja acerca de los regalos", puntualiza.


Crear un ambiente navideño. Cuando los hijos son pequeños, aclara la especialista, los padres deben coordinar qué fechas pasarán cada uno con los niños, manteniendo siempre un equilibrio y alternando el orden; es decir, "este año tú, el otro yo". Si ambos ponen de su parte, la sensación de incertidumbre y angustia tanto en los hijos como en los padres disminuye. No obstante, si los hijos tienen la edad suficiente para expresar su opinión es bueno preguntarles cuáles son sus preferencias acerca de cómo distribuir los días. De lo contrario, es necesario explicarles cómo serán las cosas y por qué. Asimismo, se deben realizar actividades complementarias, como llevarlos a compartir más tiempo con los abuelos, con sus primos y el resto de la familia. "De esta manera, no sentirá la ausencia del padre o la madre, sino más bien vivirá estas fechas como un período lleno de visitas y sorpresas", concluye Romero.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Los niños y el divorcio

Cuando los padres evitan un divorcio conflictivo y destructivo, evitan o disminuyen una gran parte del sufrimiento y daño en los hijos.



Ayuda a tus hijos

El divorcio es una situación difícil y muy dolorosa para la pareja.

Pero es mucho peor para los hijos.

Cuando los adultos se divorcian, pierden una relación, sus sueños, su identidad como familia y pareja, sus amigos, etc.

Su vida económica, trabajo y actividades diarias se ven afectadas.

Sufren y generalmente se sienten atrapados en un caos emocional.



A los hijos les pasa lo mismo.

Pierden la cercanía física o emocional con uno o ambos padres, su identidad como familia, su estabilidad, su seguridad emocional, etc.

También se afecta su vida diaria, sus rutinas y su vida emocional está fuera de su control.



Sufren los padres y sufren los hijos.

Pero hay una gran diferencia.

Los padres tienen más herramientas con que luchar, para superar esta situación.

Los niños están mucho más limitados.

Estas palabras no buscan provocar culpa.

La culpa es una emoción que desgasta e impide actuar adecuadamente.

El entender lo que sucede con los niños, nos permite ayudarlos.

Si tú pediste el divorcio, tienes todo el derecho de buscar una vida mejor.

Si tú no lo querías, pero lo estás viviendo, no tuviste la opción de decidir en ese momento.

Pero puedes decidirte a luchar por tu bienestar emocional y el de tus hijos.

Por buscar una vida mejor.

La vida sigue y mereces ser feliz.

En tus manos está, trabajar por esa felicidad.

También en tus manos está, trabajar por el bienestar de tus hijos.



¿Qué tanto afecta el divorcio a los niños?

El divorcio siempre afecta a los niños, pero las consecuencias negativas pueden ser: Temporales y pasajeras o permanentes.

El daño del divorcio, depende más de los padres y de algunos otros elementos, que de la ruptura en sí.



Algunos de los factores que influyen son:

- La estabilidad emocional del niño, durante el matrimonio de los padres.

- Las características del niño.

- Las características de cada uno de los padres.

- El tipo de relación que mantiene el niño con el padre con el que vive.

- El tiempo y el tipo de relación que comparten el niño y el padre con el que no vive.

- El que sus necesidades físicas, psicológicas y emocionales, sean satisfechas.

- La relación de los padres, durante y después del divorcio.

- La cantidad e importancia de los cambios que vive el niño a partir del divorcio (cambio de casa o escuela, menos tiempo con personas importantes en su vida, cambio de actividades, etc.).

- El surgimiento de problemas económicos.

- El apoyo emocional de otras personas o familiares.

- El hecho de que los niños se acostumbren a la nueva vida y aparentemente regresen a la "normalidad", no siempre significa que el divorcio no va a tener repercusiones a largo plazo.



Sobre todo en cuanto a:

- Su manera de relacionarse con el sexo opuesto, la forma de resolver sus conflictos, de manejar sus emociones y, la fuerza o debilidad de su autoestima.



- Es importante estar conscientes de esto aspectos.

No para evitar el divorcio cuando éste es importante o necesario para uno o ambos miembros de la pareja.

Tampoco para crear sentimientos de culpa.



- Simplemente para hacer un esfuerzo y darle al niño el ejemplo, la atención, tiempo y cariño, que necesita para superarlo adecuadamente. Satisfacer las necesidades físicas y emocionales del niño, en esta situación, sí significa una carga extra para los padres, que necesitan hacer un mayor esfuerzo.

Sobre todo, en un momento en el que están sufriendo y en el que tienen menos energía y fuerza.


Los adúlteros las prefieren latinas

Las latinas son las mujeres con las que fantasean los hombres estadounidenses cuando quieren lanzar una cana al aire, asegura un sitio de citas online que hace nexos entre adúlteros.

"La vida es corta. Ten una aventura" es el eslogan de AshleyMadison.com, un sitio de citas donde hombres y mujeres con relaciones estables publican sus perfiles y fantasías para intentar concretar un fugaz affaire de hotel.

La firma, fundada en 2002 en Canadá, asegura tener 13 millones de culposos miembros en 17 países. Solamente Latinoamérica -región donde la empresa se ha extendido este año- suma 1,3 millones de infractores matrimoniales.

Según una encuesta reciente conducida entre 3.000 usuarios estadounidenses, 71% de los hombres adúlteros prefieren tener una aventura con una hispana, contra 15% que elegirían pecar con una blanca, 9% con una asiática y 5% con una negra, asegura la empresa con sede en Canadá.

En otras categorías, los resultados arrojan conclusiones similares: 57% prefieren la piel aceitunada, 34% el cabello oscuro y 29% el cuerpo voluptuoso.

"La mujer que buscan más los americanos es la latina", dijo a la AFP David Benoliel, vicepresidente de AshleyMadison.com para América Latina.

"Porque en cada ítem, la gente responde características que son más latinas: ¿Qué tipo de cuerpo? Voluptuoso. ¿Qué etnia? Hispana. ¿Qué color de pelo? Marrón. Como que en cada pregunta responden: ¡Sofía!", bromeó.

Se refería a Sofía Vergara, la curvilínea ex modelo colombiana que interpreta a una hispana temperamental en la comedia "Modern Family" --ganadora en septiembre del Emmy a mejor comedia por tercer año consecutivo--, y quien al parecer es el semillero de la fantasía sexual norteamericana.

Pero la "amante hispana" de la vida real más famosa por el momento en Hollywood no es Vergara sino Mildred Baena, la ex limpiadora guatemalteca de Arnold Schwarzenegger y su entonces esposa Maria Shriver.

Benoliel especula que esta preferencia, al menos entre los usuarios de AshleyMadison.com, se debe al consabido interés humano por lo exótico.

Pero al mismo tiempo, "las latinas son americanas", explicó. "Ellos conviven con muchas latinas" y las ven como "algo exótico, pero conocido. Es algo que pueden obtener".

Mientras tanto, las mujeres estadounidenses no son tan exigentes: se conforman con un amante "limpio y que las trate bien", aseguró el ejecutivo.

Entre octubre de 2011 y principios de este año, AshleyMadison.com lanzó sus portales en Brasil, México, Argentina, Colombia y Venezuela. Desde entonces, el sitio ha registrado ingresos por 6,2 millones de dólares en Latinoamérica y, "para 2012, ya está llegando a 100 millones en todo el mundo", dijo Benoliel.

"No inventamos la infidelidad" El usuario de AshleyMadison.com se suscribe gratis, llena algunos datos personales, señala sus intenciones y obtiene acceso a los perfiles de los demás miembros, cuyas fotos verá después de chatear y ganar su confianza.

Pero los hombres deben pagar por participar en los chats, que en cambio son gratuitos para las mujeres.

El sitio gana toda clase de críticas. Foros de discusión en línea abundan en comentarios de hombres decepcionados por haber gastado dinero en chats improductivos, mientras Facebook congrega grupos que proponen boicotear su funcionamiento.

El año pasado, el canal FOX rechazó la solicitud de AshleyMadison.com de transmitir un comercial durante el Super Tazón, un crucial evento deportivo cuya pauta publicitaria cuesta cerca de 3,5 millones de dólares por medio minuto, según el canal ESPN.

La promoción del pecado también tiene detractores de colectivos tan dispares como agrupaciones religiosas o prostitutas.

Una bloguera que se autodefine como exprostituta afirma que AshleyMadison.com es peligroso para los hombres casados, porque terminan involucrándose con "amateurs".

En cambio, "una prostituta profesional no quiere nada más que el dinero, es escrupulosa respecto a su protección y no pone el matrimonio en riesgo llamando a sus clientes y pidiéndoles atención", afirma Maggie McNeill en el blog "La Cortesana Honesta".

Mientras, el Jewish Journal, un diario judío de California, publicó el año pasado que AshleyMadison.com "es el sitio de citas más asqueroso de todos".

Pero la firma no se hace responsable por la existencia de la infidelidad y asegura que, a diferencia de lo que podría parecer a simple vista, su servicio protege la institución familiar.

"No inventamos la infidelidad", dijo Benoliel. "Estamos contra el divorcio porque, cuando una familia se quiebra, la sociedad queda herida. (...) Y para mucha gente el divorcio no es una opción. Hay mucha gente que no quiere tirar todo por tener problemas".